Amalia Nova López (Hermana Amalia del Purísimo Corazón de María)

Nació en Pontevedra (Galicia) el 9 de septiembre de 1844, siendo hija del matrimonio formado por Ramón Nova Llorente e Irene López Villazón, que la educaron cristianamente.

Tomó el hábito el 9 de septiembre de 1864, entre las cuatro y las cinco de la tarde, en el Convento de Medina del Campo, junto a la Hermana Carmen de Jesús, y profesó el 13 de septiembre de 1865, a las seis y media de la mañana. Se llamó en religión Hermana Amalia del Purísimo Corazón de María.

Vivió 19 años en la Comunidad de Medina del Campo con muy fervoroso espíritu, siendo el imán de todas por su dulzura de carácter. Tuvo en el mismo Convento otra hermana que se llamó Margarita de San José, religiosa que se distinguió por su gran espíritu de sencillez y mortificación; falleció el 1 de noviembre de 1893.

Fue una de las cuatro carmelitas que llegaron a Don Benito desde Medina del Campo a la fundación del Convento dombenitense en 1883, donde se quedó.

Desempeñó en Don Benito, con gran esmero, el oficio de Subpriora, maestra de novicias y sacristana; para éste tenía gracia especial por sr muy habilidosa e incansable para todo lo que tocaba al culto divino.

Era una mujer de carácter muy angelical, muy observante, silenciosa y mortificada. La probó el Señor con la falta de salud, purificando su alma los últimos años de su vida con grandes escrúpulos y trabajos interiores, sufriendo todo con entera conformidad con la voluntad de Dios. Padeció mucho con una llaga que le salió en un tobillo y, después de varias operaciones, tuvo que sufrir la amputación del pie, preparándose fervorosamente como para morir, dando ejemplo de mucha humildad y paciencia. Sobrevivió más de tres años a esta dolorosa operación, siendo su vida un verdadero martirio por la suma debilidad y extenuación d su cuerpo.

San Juan de la Cruz

Fue devotísima de San Juan de la Cruz, quien le alcanzó la gracia de salir de este destierro el mismo día y casi a la misma hora en que su bendita alma voló al Cielo.

Su última enfermedad fue un ataque cerebral, estando días sin poder tragar ni una gota de agua, conservando a pesar de tanto padecer un semblante tranquilo y una mirada dulce y apacible que causaba consuelo verla.

Solo pudo recibir la Santa Extremaunción, por la dificultad que hemos dicho de no poder pasar nada por su garganta.

Murió en Don Benito, con la paz de los justos, a las once horas y cincuenta minutos del día 14 de diciembre de 1899, a los 55 años de edad y 35 de religión.

FUENTES:

Un siglo de historia de un Carmelo, 1883-1983. Primer centenario de la fundación del Convento de Carmelitas Descalzas de Don Benito (Badajoz), Carmelitas Descalzas de Don Benito, Gráficas A. Martín, S.A. (Valladolid), 1983.