Antonio Bravo Martín

En la Ciudad de Don Benito, a las diez de la noche del día 7 de noviembre del año 1875, en la casa número 6 de la calle de Miraflores, vino al mundo un niño a quien el sacerdote impuso los nombres de Antonio Carlos Vicente Sabino Cristeta. Fueron sus padres Juan Bravo Gallego, de oficio labrador, y Josefa Micaela Martín Lozano.

Fue nieto por parte paterna de Bruno Bravo y Evarista Gallego.

Partida de bautismo de Antonio Bravo Martín

Cursó sus estudios en el Seminario de Plasencia, donde se ordenó sacerdote el 8 de junio de 1900.

Fue Ecónomo de Pago de San Clemente y de Ruanes. Coadjutor y Encargado de Cañamero; Capellán de las Carmelitas de Don Benito y, finalmente, Coadjutor de la Parroquia de Santiago de la misma Ciudad.

Iglesia del Pago de San Clemente

De carácter bondadoso y corazón compasivo, servicial y obediente, prudente consejero, trabajador incansable y celosísimo de la gloria de Dios, era de aquella clase de hombres a quien el Señor había dotado de un alma buena.

En los primeros días del Glorioso Movimiento nacional, el 3 de agosto de 1936, huyendo de las bombas que caían a granel en esta población, causando terribles destrozos, marchó al sitio de La Zafrilla, de éste término municipal, acompañado de sus sobrinos José y Elías, bien ajeno a la suerte que les esperaba, pues creía que, por su carácter bondadoso y pacífico, nadie se metería con él, aunque ya habían sacrificado a algunos de sus compañeros en el sacerdocio.

Iglesia de Ruanes

Pero bien pronto se desengañó, pues el día 23 del mismo mes de agosto fueron los milicianos a sacarle de su misma finca, trayéndole preso y escoltado a la Comandancia de esta Ciudad para ser interrogado por el Comité, interviniendo en su detención una desgraciada mujer, conduciéndole preso a su misma casa hasta el día 26 de agosto.

Iglesia de Cañamero

Posteriormente fue trasladado a la Dehesa Boyal, al sitio conocido como “Las Cumbres”, en la carretera de Medellín, y, desmontados del camión, suplicaba a los sayones “que no matasen a sus sobrinos, aunque a él le matasen”, pero para hacerle más amargos los últimos momentos de su vida, le contestaron que antes y en su presencia los matarían, tal y como lo ejecutaron.

El día 27 de agosto de 1936, a las dos y media de la madrugada, fue acribillado por los balazos junto a uno de los olivos de la carretera, en el sitio denominado “Las Cumbres”; no sin sufrir los insultos y golpes de los milicianos, que le derribaron en tierra, sufriendo todo con heroica resignación, sin oírsele una queja y con palabras de resignación y consuelo.

Partida de defunción de don Antonio Bravo Martín

Su cuerpo, junto a los de otros compañeros, quedaron abandonados hasta el día siguiente a las diez de la mañana, que los recogieron por quitar del medio tan triste espectáculo y darles cristiana y digna sepultura.

FUENTES:

-SÁNCHEZ CAMPOS, Donato M. (1940): “Antonio Bravo” en Flores de Martirio. Los Sacerdotes Inmolados de la Diócesis de Plasencia, Seminario Diocesano, Plasencia.

-Archivo Parroquial de la Iglesia de Santiago Apóstol de Don Benito.