Antonio García Sánchez

Nació en Oliva de Mérida en 1867.

Subdelegado de Farmacias del Partido Judicial de Don Benito que, en 1895 abre una farmacia en la calle de Doña Consuelo Torre.

Siguió con suerte próspera porque las condiciones de actividad, de previsión, escrupulosidad y honradez así lo demandaban, pero entrado en años, sintiendo algo de fatiga porque toda labor excesiva agota y extenúa, y viendo un excelente sustituto en su animoso competente hijo, decidió entregársela para que con los arrestos de la noble juventud prestara a la sociedad nuevos y señalados servicios.

En noviembre de 1914 sufre -quizás por imprevisor- las desagradables consecuencias de un serio percance, que pudo costarle la vida. Al ir a cerrar la puerta donde finaliza la escalera y que da acceso al principal, sin duda el tirador no tenía la consistencia debida, que al menor esfuerzo falsearon los remaches, se desprendió y Antonio, que era muy grueso, perdió la estabilidad y fue rodando escalera abajo, como una masa inerte, hasta llegar al primer descanso, para lo que tuvo que pasar por doce escalones muy pendientes. El instinto de conservación le hizo extender las manos, evitando así que se llevara un golpe fuerte en la cabeza.

Sin embargo, a pesar de que la suerte fue pródiga con él en aquel momento, sufrió dolores y magullamientos que le obligaron a guardar cama. Posiblemente, la intensa hemorragia nasal que tuvo al caerse lo libró de una conmoción al cerebro. Sufrió fracturas en ambos brazos.

Sus viajes y cortas estancias en Badajoz, bien por motivos profesionales o vacacionales, son continuas (13-17.03.1915, 06.1917, 02.1918, 06.1918, 07.1918, 01.1919, 08.1922, 03.1924)

Contrajo matrimonio en Don Benito en junio de 1894 con Adelaida Solano y Parejo, quien falleció el 29 de agosto de 1957. Fueron padres del boticario Luis García Solano y de Teresa García Solano.

Falleció en Don Benito el 16 de diciembre de 1947.

Daniel Cortés González