Constantino Escobar Rodríguez

Nacido en Don Benito el 6 de abril de 1902. Hijo de familia de clase media que vivía de una pequeña explotación agrícola y de unas modestas Industrias de Fábrica de Jabones y Bodega de Vino, en las que trabajaban todos los miembros de la familia. Es el menor de 5 hermanos, todos varones.

De los 4 a 6 años asiste a la Escuela de Párvulos de Dª Mercedes Cano Bericat. De los 6 a los 8 cursa enseñanza primaria en la Escuela particular de D. Nicasio Crespo Martín.

A los 9 años pasa a la Escuela Nacional de D. Manuel Camacho, que se interesa extraordinariamente por su alumno, al que anima para que estudie Magisterio y consigue convencer a la familia para que curse tales estudios. Asiste a dicha escuela como alumno primario; después como estudiante de Magisterio y, finalmente, hasta su colocación a los 18 años, como Maestro.

Con dicho único profesor cursa por enseñanza libre, los 4 cursos de estudios de Magisterio, aprobando sucesivamente y en las convocatorias de Junio los cursos completos. Dedica el verano y los días y horas libres a trabajar, bien en el campo o en las Industrias familiares.

Hizo las prácticas escolares de la Carrera, comenzó a dar clases particulares a niños de 1ª enseñanza, por recomendación del Maestro.

Terminada la Carrera en 1920, se colocó como Inspector interno y Maestro de 1ª enseñanza en el Colegio de 2ª Enseñanza “San José”, de Don Benito; alterando estos trabajos con algunas clases particulares y ayuda a los trabajos de su casa. Permanece en tal situación los cursos 1921-22, 22-23, 23-24 y 24-25.

En 1923 fallece su padre. Durante tales años prepara las Oposiciones al Magisterio, año 1923, actúa en Sevilla y obtiene plaza.

En mayo de 1925 se le nombra Maestro interino de Trasierra (Badajoz), donde permanece 4 meses y 24 días, para pasar a Alburquerque, donde toma posesión, en propiedad, de su 1ª Escuela, en la que permanece 6 años, hasta 1931.

Solicita conmutación de asignaturas para hacerse Bachiller y aprueba las 16 que le exigen, en dos convocatorias, durante su estancia en Trasierra y comienzo de su estancia en Alburquerque.

Seguidamente solicita matrícula de Preparatorio de Derecho en Madrid, para estudiar por enseñanza libre, año 1927, que aprueba en dicho año.

En 1927 se anuncian Cursos en Madrid, previo examen de méritos, entre Maestros, para cursar estudios especiales de Maestro de Sordomudos y Ciegos. Lo solicita y es admitido, permitiéndole residir en Madrid 3 cursos, cuya estancia pudo resistir gracias al apoyo que le prestó su hermano Gregorio, residente en dicha Capital, ya que en la Escuela hubo de poner un sustituto, a su cargo, quedándole un líquido mensual inferior a 100 pesetas.

Durante tres cursos, 1928-29, 29-30 y 30-31, hizo los siguientes estudios, además de dar algunas clases particulares para poder subsistir:

-La carrera de Licenciado en Derecho, que pudo terminar en tres cursos.
-El curso general de Sordomudos y Ciegos.
-El curso especial de Sordomudos.
-El curso especial de Ciegos.

Los tres cursos de Graduado Superior de la Escuela Social de Madrid (Ministerio de Trabajo), que dirigía el ex-Ministro D. Pedro Sangro y Ros de Olano, Marqués de Guad-el-Jelú y que se cursaba de noche.

Las Oposiciones a Maestros de Sección Graduada de Madrid, con 81 vacantes para toda España, consiguiendo una plaza con puntuación media.

Al terminar el curso 1930-31 se incorporó a su Escuela de Alburquerque hasta noviembre de 1931, en que tomó posesión, en propiedad, de una Escuela de Sección de Graduada en el Grupo Escolar “Pérez Galdós”, Plaza de la Moncloa, Madrid, en la cual siguió figurando hasta su excedencia como Maestro en 1943.

Fallece su madre en 1931. Incorporado a Madrid y alternando con clases particulares y ayudando a su hermano, que trabajaba como Abogado, comienza a preparar Oposiciones de Derecho.

En 1932 se le agrava una afección de estómago que venía padeciendo y en 1933 es operado de úlcera de píloro con fuerte resección que le obliga a permanecer casi inactivo hasta principios de 1934. Rehecho de la operación, decide casarse con la que ya era su novia, en septiembre de 1934.

Al poco tiempo y alentado por su esposa, reemprende la preparación de Oposiciones de Derecho y cuando va a celebrarse una solicitada, estalla la Guerra Civil en 1936 y trastorna todos sus planes.

Sigue en la Escuela de Madrid hasta su clausura, en noviembre de 1936, pasando después, sucesivamente y por órdenes superiores, a prestar servicios, como Maestro, en Don Benito, Puerto Hurraco y Castuera.

Liberado en el corte de La Serena, en julio de 1938, es reintegrado a su cargo, prestando servicios en Don Benito hasta la liberación de Madrid (abril de 1939), en que pasó a reincorporarse a su Escuela en la Capital, mayo de 1939.

Rehace su casa, que había sido saqueada y destruida, sita en el Barrio de Argüelles, con gran esfuerzo, gracias a clases particulares y algunas estrecheces.

En 1941, año del hambre y ya con dos de sus tres hijos, reemprende sus estudios para Opositor en Derecho.

Solicita tomar parte en las primeras Oposiciones que se convocan para Notarias y para Secretarios de 1ª categoría. Las prepara, simultáneamente, sin dejar sus clases como Maestro. Tiene que actuar en ambas, casi al mismo tiempo, en 1942 y parte de 1943, haciendo un lúcido papel en Notarias y aprobando en Secretarios de 1ª categoría. Toma posesión el º de diciembre de 1943 de la Secretaría de Castuera.

Incorporado a su cargo, hubo de desistir de sus deseos de continuar opositando a Notarias, ante el gran trabajo que daba el Ayuntamiento, totalmente destrozado por la Guerra y siguiendo los consejos de la familia y el temor de que pudiera perder nuevamente la salud.
Permanece en Castuera 6 años, hasta el 1 de diciembre de 1949, en que pasa, por concurso, a Mérida.

Durante su estancia en Castuera es nombrado por el Gobierno Civil, Juez de Tribunales de Oposición a cargos en los Ayuntamientos de Cabeza del Buey, Quintana de la Serena, Guareña, Zalamea de la Serena y Salvatierra de los Barros.

Pasado a Mérida se dedica entera y exclusivamente a la Secretaría, que le da mucho trabajo. Permanece en dicha Ciudad hasta el 23 de abril de 1970 en que, por concurso, se traslada a Don Benito.

Como hechos profesionales más importantes, en dicho periodo, se citan: Haber sido elegido (y después reelegido) hasta su jubilación, Vocal del Colegio Provincial de Secretarios, desempeñando en el mismo los cargos de Vocal, Secretario y Vicepresidente.

Le fue concedida, a propuesta de la Corporación, la Medalla de Bronce al Mérito en el Trabajo, que le impuso el Ministro D. Jesús Romero Gorria. También, a propuesta de la Corporación, se le concedió la Encomienda sencilla de la Orden del Mérito Civil.

En su despedida de Mérida, se le concedió el Escudo de Oro de la Ciudad.

Llegó, en acumulación, durante sus vacantes, las Secretarías de Montijo, Villanueva de la Serena y Don Benito, sucesivamente.

Fue comisionado por el Gobierno Civil, por la Jefatura de Inspección y por el Colegio para tramitar expedientes disciplinarios e informar sobre situación administrativa y económica en los Ayuntamientos de La Roca de la Sierra, Salvatierra de los Barros, Don Álvaro, Mirandilla, Torremayor, Torremejía, Alange, Almendralejo, Zafra, Calamonte, Guareña y San Pedro de Mérida.

Para que hubiera de todo, se le siguió un expediente disciplinario por “supuesta falsedad de documento público”, producido de una lucha política entre miembros corporativos, en lo que no tenía arte ni parte y que dio lugar a que siguieran 3 expedientes: uno por el Juzgado de Mérida, otro por un Inspector del Servicio de Inspección, D. Alfonso Vizan Ferro, y el tercero por el Jefe Provincial del Servicio, D. Alfredo Yanguas Domínguez, terminando todos por el sobreseimiento libre y sirviendo sus actuaciones para demostrar el aprecio en que le tenían los miembros corporativos y el afecto del público emeritense. Además, en el año 1965 y casi coincidiendo con tan desagradable expediente, falleció su esposa.

Trasladado a Don Benito, siguió su trabajo hasta su jubilación, por edad, en abril de 1972 y aún después y hasta la fecha (febrero de 1973), sigue colaborando con el Ayuntamiento, en espera de que, dentro de pocos días, venga un titular propietario a quien hacer entrega de la nave municipal.

La Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Secretarios, Interventores y Depositarios de la Provincia de Badajoz, reunida el 12 de octubre de 1972, solicita para Constantino Escobar Rodríguez, al Ministerio de la Gobernación, la condecoración de la Encomienda con Placa de la Orden del Mérito Civil, y a la Diputación Provincial la Medalla de Oro de la Provincia.

Fuentes:

Archivo Municipal de Don Benito, Caja 60, Legajo 291, Expediente 40.

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