Florinda Chico Martín-Mora

Nace Florinda Chico Martín-Mora en esta Ciudad de Don Benito el 24 de abril de 1926, en el seno de una familia dombenitense y en esta Ciudad transcurre su niñez y los primeros años de su juventud. Fue una niña vivaracha e inteligente. Conocida en Don Benito como Clori, le fueron impuestos en su bautismo los nombres de Enriqueta, Florinda (como su abuela), Iluminada y Fidela.

Fue la primogénita de las cinco hijas que tuvo el matrimonio formado por Enrique Chico Vivas y Teresa Martín-Mora de Paredes, más conocida como “La Guapa”: Florinda, Francisca, Iluminada, Ana María y Juana, más conocida como Nani.

La familia Chico había llegado a Don Benito procedente de Béjar. El abuelo paterno, Enrique, viudo y con dos hijos, era farmacéutico y contrajo nupcias con la que sería su abuela, Florinda. En Don Benito abre una pastelería y un restaurante, Casa Chico. La pastelería Chico era famosa, entre otros dulces, por los piononos de Santa Fé.

El padre de Florinda pertenecía a una familia de clase acomodada; su madre, a otra más humilde. Enrique Chico se dedicaba al alquiler de coches particulares, ya que no le gustaba el negocio familiar.

Estudió hasta los 14 años en el Colegio del Santo Ángel de Don Benito.

Florinda Chico siendo  una niña

Muestra ya desde muy niña su afición a lo que después iba a ser su verdadera vocación, interviniendo en diversas representaciones que desde el colegio se organizaban, así como en recitales poéticos y musicales que en aquellos años tenía lugar en el Cine Imperial (hoy Teatro Imperial) y en el Casino “Círculo de Artesanos” de esta localidad.

Con solo 14 años su padre murió e intentaron vivir con una casa de huéspedes, pero mientras más clientes, más pérdidas, pues daban comida excelente que no cubría gastos; la clausuraron. Tuvo que ponerse a trabajar para ayudar a sacar adelante a la familia, y fue mecanógrafa en la oficina dombenitense de la ONCE, vendedora de helados y modista.

Ejerció el cargo de Secretaria de Organización Nacional de Ciegos en Don Benito durante unos años, pero su verdadera vocación, que era el teatro, le empujó a metas más altas.

Aquella chica de carácter alegre, ojos profundos y bonita figura vivió a los 17 años su primer desengaño amoroso cuando su novio, un joven estudiante de medicina de Villanueva de la Serena, Ricardo Casas, la dejó por ser pobre.

Florinda Chico el día de su Primera Comunión

Ya en Madrid, en el año 1948, debutó en “La Blanca Doble”, dentro del género de la revista. A partir de este momento tuvo lugar su definitivo lanzamiento como actriz de la mano de María Fernanda Ladrón de Guevara, de quien recibió Florinda el estímulo y acicate para afrontar las andaduras de esta difícil profesión artística, su aparición tuvo lugar con el estreno de “La Papirusa”, en el Teatro Reina Victoria de Madrid. Era el año 1955.

Ella misma diría, respecto a sus comienzos en la vida inquieta y humana del teatro, lo siguiente: “Yo estaba trabajando, cuando empiezo todo esto, de Secretaria de la Organización Nacional de Ciegos en mi pueblo. Tenía, de siempre, el gusanillo del teatro. Ya sabes, funciones teatrales en el colegio, recitales poéticos entre las alumnas… Y fui a Madrid al bautizo de un sobrinito. Pues mira tú por donde en el bautizo, que fue “por todo lo alto”, estaba el maestro [Jacinto] Guerrero (…). Y a los dos días, debuté en La Latina”. Guerrero fue uno de los grandes autores de zarzuela y revista.

Conoció al actor José María Labernie, con el que se casó, embarazada, el 17 de mayo de 1950 en la Iglesia de Covadonga; con traje blanco de calle, abrigo azul turquesa y sombrerito con una pluma. Meses después, nació su primera hija, a la que llamó María Teresa (1950), como su madre.

Durante los primeros años de casada, Florinda pasó muchas estrecheces económicas. Ella, su marido y su hija vivían realquilados en una habitación con derecho a cocina y la situación se hizo tan crítica que tuvieron que enviar a la niña a Don Benito para que la cuidara la abuela. Lo mismo sucedió con la segunda hija del matrimonio, Paloma (1955). “De lo que más me arrepiento es de haberme perdido la infancia de mis hijas. Mi madre se encargó de todo y siempre le he estado muy agradecida”, explicaba Florinda.

A principios de la década de los 60, a Florinda se le vino el mundo abajo cuando descubrió que su marido le era infiel con una menor. “Yo tenía 36 años como 36 soles, pero se cruzó en su vida aquella chavala, que era una mala persona, y el 14 de mayo de 1963 José María nos abandonó a mis dos hijas y a mí”, explicó años más tarde la actriz. Desde entonces llamó a su marido “el difunto” porque no quiso volver a saber nada de él. El estrés de aquella época y la larga depresión que sufrió le dejaron una inmoderada tendencia a engordar.

La actriz dombenitense en el año 1996

Trabajaba en la compañía de Lina Morgan cuando empezó a salir con uno de los electricistas, Santos Pumar, que le declaró su amor en Sevilla un 14 de mayo de 1977.

El 14 de mayo de 1982 Florinda pasa por el amargo trance de perder a su madre, Teresa “La Guapa”. A pesar de su dolor, actúa en Televisión española y en el teatro Fígaro.

Supersticiosa, devota de Jesucristo y profunda admiradora del Rey Juan Carlos, Florinda finiquitó legalmente su matrimonio en cuanto se legalizó el divorcio en España y, en 1989, se casó con Santos, que se había convertido en el gerente de su compañía.

Ha intervenido frecuentemente en Televisión Española en “Estudio Uno”, pero su verdadera consagración popular tiene lugar con “La Casa de los Martínez”, serie televisiva en que Florinda Chico hizo saber reiterativamente a todos los hogares españoles su origen y procedencia de Don Benito.

Su paso a la comedia teatral y a la compañía de actores de Radio Madrid fue rápido. Trabajó igualmente en los teatros Español y María Guerrero, y a las órdenes de José Luis Alonso destacó en 1962 en Los caciques, de Carlos Arniches.

En televisión fue contratada como pareja de Rafaela Aparicio para interpretar a las criadas de “La casa de los Martínez” (1966), programa que estuvo en antena durante cuatro años, y que incluso dio pie a una película del mismo título. Desde entonces, Florinda Chico quedó encasillada en el personaje de sobrina de doña Rafaela en más de un centenar de películas, “que eran todas de consumo porque tenía una familia que mantener, pero yo las hice con mucho amor”, comentó en una ocasión. Repitió de alguna u otra manera el mismo personaje, aunque ella se empeñara en su carrera de actriz dramática.

En teatro, entre otras, intervino en “El sol en el hormiguero”, de Antonio Gala; “Los malhechores del bien”, de Benavente; “La rosa de papel” y “La cabeza del Bautista”, de Valle-Inclán; “¿Quién quiere una copla del Arcipreste de Hita?”, de Martín Recuerda… En 2004 subió a los escenarios por última vez con la obra “Que me quiten lo bailao (la reina castiza)”, de Rafael Mendizábal, monólogo sobre los recuerdos de Isabel II, lo que permitió a la actriz la ironía de decir: “Empecé siendo vedette y acabo siendo una reina: esto es el teatro”. Sufría entonces de una dolencia en una rodilla que la obligaba a caminar ayudada de un bastón y a aparecer inevitablemente sentada en el escenario.

En el cine, donde había debutado en un pequeño papel en “Intriga en el escenario” (Feliciano Catalán, 1953), demostró su valía en películas de la importancia de “Cría cuervos” (1976), de Carlos Saura; “Jarrapellejos” (1987), de Antonio Giménez Rico, o “La casa de Bernarda Alba” (1987), de Mario Camus, también como criada de la casa.

Entre los premios y condecoraciones que se le han concedido a Florinda Chico, se encuentran:

Antena de Oro de Televisión Española en 1976.

-Premio Puerta Palma de Badajoz en 1975.

Importante de Extremadura, de la SER y por votación popular, en 1976 y 1977.

Popular del Diario Pueblo.

Premio Don Diego del Ayuntamiento de Bilbao, en agosto de 1980.

Mejor Actriz Cómica en 1984.

Hija Predilecta de Don Benito, el 21 de diciembre de 1985, por el Ayuntamiento de Don Benito.

Medalla de Oro al Mérito del Trabajo el 22 de diciembre de 1997, por el Consejo de Ministros de España y firmada por S.M. el Rey con el título de “Excelentísima Señora”.

Premio Ercilla, el 2 de marzo de 1998, a toda una vida en el teatro.

TP (Teleprograma) de Oro Especial, en 1998, por su trayectoria profesional.

Guinda de Oro, el 14 de Julio de 1998, por la Asociación de Empresarios de Pastelería.

Fórum Máster Internacional, el 28 de mayo de 1998.

-Premio Extremeña del Año, del Diario HOY.

-Premio Abuela de Oro.

-Premio APEI-PRTV, por los profesionales de la prensa, la radio y la televisión.

Premio Peliche del Festival Internacional de Cina de Marbella, el 29 de noviembre del 2000.

Camaleón de Honor de Islantilla, en 2001.

-Galardona con el Premio de la Junta de Andalucía en 2001.

Pregonera de las fiestas de San Cayetano, San Lorenzo y La Paloma el 3 de agosto de 2002, en Madrid.

Medalla de Oro de las Bellas Artes en 2002, ya apartada de los escenarios.

Medalla de Extremadura, el 29 de Julio de 2003, por la Junta de Extremadura.

Escudo de Oro de Don Benito, el 8 de junio de 2006, por el Ayuntamiento de Don Benito.

Tiene otros muchos premios: La paloma de la paz, el Cinecito, El faro de Alfa del Pi, la placa de oro del primer ayuntamiento que tuvo España, Brañosera, La dama de Goya, el premio del hotel Zurbarán…

Florinda recibiendo de manos de los Reyes de España la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo el 22 de Diciembre de 1997

Diremos que los méritos y cualidades de Florinda Chico han sido reconocidos por la crítica unánimemente y desde unos u otros medios periodísticos se ha constatado respecto a ella: “La actriz de voz tropical”, “es como un torrente de gracia, simpatía y conversación”, “es una extremeña clara como el agua”, y el escritor Alfonso Paso escribió:

“Florinda Chico es una actriz excepcional, en ella todo es inesperadamente divertido, inesperadamente prodigioso, inesperadamente lleno de talento, de arte, de gracia y de simpatía. Ella piensa que el salero y la gracia y las cosas mínimas de la existencia tiene aún una importancia definitiva”.

En el año 1996 Florinda cumplió sus bodas de oro en la profesión.

Le gustaba mucho cocinar, y ello la llevó a ser autora de dos libros de cocina: “¡Qué aproveche!” (Ediciones Martínez Roca, 2001) y “Mesa y mantel” (Belacqua, 2003).

Sobre Don Benito, Florinda decía que era “¡el mejor pueblo del mundo! ¡Donde se crían las mejores peras, los mejores melones y las mejores “gachís”!”.

Su nombramiento como Hija Predilecta de Don Benito tuvo lugar el 21 de diciembre de 1985, en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. La actriz acudió al pleno vestida con un abrigo de visón y un vestido sobre el que destacaban ostensiblemente lentejuelas y bordados de oro. La acompañaron sus dos hijas, hermanas, nietos y otros familiares y amigos que abarrotaron por completo el Salón de Plenos.

En el pleno municipal se respiraba ambiente de gala y emoción. En varias ocasiones, mientras se desarrollaba la sesión, la actriz tuvo que hacer visibles esfuerzos por contener las lágrimas que parecían aflorar en su rostro.

Tras el pleno municipal, Florinda se desplazó acompañada del alcalde, familiares y amigos hasta la calle García Moreno, calle que había sido cambiada de nombre por el de la actriz. Mientras descorría Florinda la banda para descubrir la placa con su nombre, no pudo ya contener la emoción e irrumpió en lágrimas de emoción cuando la Banda Municipal de Música interpretaba el Himno de Extremadura. La velada terminó con una cena en el Hotel Miriam; al día siguiente, Florinda y sus familiares marcharon nuevamente hacia Madrid.

“El día 21 de diciembre del año 1985 no es un día más en mi ajetreada vida; es un día muy especial. La ciudad que me vio nacer, la ciudad de mi infancia y mi adolescencia, mi ciudad, por cuyas calles pasearon estos pies, el Don Benito de la guerra y posguerra, ese hosco Don Benito me nombra, en el transcurso de un pleno extraordinario de su Ayuntamiento, Hija Predilecta de la Ciudad”, confesó a su biógrafo. Y siguió hablando del alcalde, “(…) El alcalde de entonces, José Diestro, que no era de Don Benito, hizo mucho por mi nombramiento. Ha sido un gran alcalde, que quizás Don Benito no ha sabido valorar”.

El Alcalde Mariano Gallego y Florinda Chico en su visita a Don Benito en 2006

Tras 21 años sin pisar Don Benito, en junio del año 2006 regresaría nuevamente a su pueblo natal para recibir el Escudo de Oro de la Ciudad e interpretar el papel de la Reina Isabel II en la obra “Tierras Abiertas”, un espectáculo sobre la historia de Don Benito. El Alcalde Mariano Gallego también la impuso la Medalla de Plata conmemorativa del 150 aniversario de la concesión de título de Ciudad a Don Benito.

Florinda interpretó el papel de la Reina Isabel II en dicha obra, un montaje dirigido por Isidro Leyva en el que intervinieron 200 actores de Don Benito y poblaciones colindantes.

La dombenitense en el año 2011

El viernes día 18 de febrero de 2011 fue ingresada en la Clínica Virgen del Mar (Madrid), aquejada de un catarro muy fuerte. Sufría una fuerte afección respiratoriadesde hacía diez días, por lo que estuvo recibiendo tratamiento con antibióticos.

El 19 de febrero del año 2011, a las cinco de la madrugada, la actriz dombenitense fallecía en Madrid a los 84 años de edad. Las reacciones a su muerte no se hicieron esperar: la Academia de Cine lamentó la pérdida de “una de las intérpretes más queridas y admiradas por el público”, en un comunicado publicado en su web. En la nota, la Academia señaló que fue “una mujer que se adelantó a su tiempo y que, en los años de posguerra, se atrevió a decir aquello de “mamá, quiero ser artista”, mucho antes que Concha Velasco”.

Sus restos mortales fueron velados en el tanatorio de la M-30 para partir, a mediodía del domingo, al cementerio de la Almudena, de Madrid, donde fueron incinerados.

Desde mayo de 2011, el Museo Etnográfico de Don Benito cuenta con una sala monográfica dedicada a su trayectoria artística, en la que se exponen casi un centenar de objetos relacionados con momentos importantes de su vida. Al acto de apertura de la sala asistieron ayer el viudo de la actriz, Santos Pumar, sus hermanas Nani y Ana María, y las hijas de Florinda, María Teresa y Paloma, junto a más de medio centenar de familiares.

Daniel Cortés González

FUENTES

– Archivo Municipal de Don Benito. Caja 60, Legajo 479, Expediente 9.

– PÉREZ MATEOS, J.A. (2003): Florinda Chico. En el gran teatro del mundo, Ediciones Martínez Roca S.A., Madrid.

– VALADÉS GÓMEZ, A. (2011): Obituario de Florinda Chico, en Semanario Vegas Altas y la Serena.

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