Francisco Sánchez-Porro Ayuso

Nació en Don Benito el 7 de diciembre de 1908, en el seno de una familia de nuestra localidad. Hijo de Bruno y de Cristina, fue el menor de 7 hermanos.

Desde pronto se despertó en él su vocación de atención y cuidado a los demás, característica que estuvo siempre presente en su vida y que desembocó en el deseo de emprender la carrera de medicina. Así, a principios de los años 30 se graduó en la Universidad de Sevilla como médico, profesión que desarrolló hasta el final de sus días.

Tras finalizar la carrera se traslada de Sevilla a Málaga, ciudad que le brindó la oportunidad de comenzar el ejercicio de su profesión junto a su hermano mayor, Agustín, también médico.

A pesar de sentirse muy acogido en Málaga, nunca perdió de vista su vuelta a Don Benito.  Este deseo lo realizó pronto, volviendo a su pueblo para desempeñar la medicina en la Casa de Socorro, en la Beneficencia, así como en la sanidad pública, que más tarde sería lo que se conoce como Seguridad Social.

Años más tarde, contrajo matrimonio con Cristina Parejo, natural de Don Benito y con la que tuvo 7 hijos: Francisco Javier, Carmen, José Luis, Antonio, Marién, Arturo y Cristina. A todos les infundió la libertad y sinceridad como valores para la vida. Amante de la tierra y su modo de vida, le gustaban los caballos, pasear por el campo y pasar la época estival dando baños en el río junto a los suyos. Junto a ellos disfrutó de una vida tranquila, implicado con su localidad y sus gentes.

Su vocación de servicio a su pueblo y sus paisanos le animó pronto a involucrarse en la gestión del Ayuntamiento. Durante varios años fue concejal y en 1960 toma posesión de la alcaldía del Ayuntamiento de Don Benito sustituyendo en el cargo a D. Emilio Ortiz Fernández.

Los paisanos de su época lo recuerdan como un alcalde sencillo, humano, honesto, con criterio, don de gentes y mucha personalidad. Escuchaba a todas las clases políticas y sociales aportando su opinión y criterio.

Su labor de Alcalde se caracterizó por la puesta en marcha de iniciativas de modernización de Don Benito, tanto en infraestructuras, como en el ámbito social.

Línea importante de su mandato, fue la preocupación por la enseñanza, poniendo en marcha las escuelas Nacionales, el Colegio Donoso Cortés y contribuyendo de forma decisiva al nacimiento del Instituto Mixto de Enseñanzas Medias, hoy IES Luis Chamizo, que posibilitó el acceso a la educación secundaria a miles de jóvenes de Don Benito, Villanueva de la Serena y comarca, que hasta la fecha no contaban con esa oportunidad. Contribuyó con esto al gran intento de la unión “Don Benito-Villanueva”.

Puso en marcha numerosas obras, que redundaron en una mejora de la calidad de vida de sus vecinos. Destaca en este ámbito el alcantarillado y pavimentación de numerosas calles, entre otras: Pilar, Arrabal, Primera Cuesta, Cilla, Alemania, Don Llorente, etc. Mejoró el alumbrado público y la reordenación de la zona de Huertas Perdidas (Plaza de Extremadura y alrededores). También abordó el problema del abastecimiento de agua, entrando en conversaciones con el Ministerio de Obras Públicas, para su resolución.

En ésta época, se adquiere una furgoneta para el reparto de carnes desde el matadero y se construye una factoría desmotadora de algodón en la carretera de Medellín.

Cooperó como alcalde en la construcción de viviendas sociales y puso a disposición un solar para la construcción del Ambulatorio de la Seguridad Social y otro para el nuevo cuartel de la Guardia Civil, ambos en la calle Alonso Martín.

Intentó la integración del pueblo gitano, a veces con valientes enfrentamientos. Puso en marcha iniciativas para la mejora de las condiciones de vida, salud y educación de éste colectivo, al que dedicó iniciativas importantes.

Remodelación de la Plaza de España en el año 1964
Remodelación de la Plaza de España en el año 1964

Aportación emblemática para toda la Ciudad fue la remodelación de la Plaza de España, dotándola de su estructura actual. Merece especial mención la Fuente con su conjunto escultórico titulado “Monumento al agua y la tierra”, único en España por estar simbolizado por un hombre de piedra y una mujer en broncínea. Realizado por el escultor Pérez Comendador y que hoy es uno de los símbolos de Don Benito.

En 1966, la muerte de su esposa le afectó profundamente. La enfermedad le sorprendió al poco tiempo, desencadenando su muerte un año después, el 21 de febrero de 1967. Su entierro fue una gran concentración popular, pasando por su capilla ardiente miles de ciudadanos.

Dejó una gran herencia para todos los habitantes de Don Benito, y el mejor ejemplo de vida para cada uno de sus siete hijos.

Así recogió su fallecimiento, con ocasión de la inauguración de la plaza, el diario ABC de Madrid de 1967: “Un buen alcalde, de los que engrandecen a los pueblos echándole lirismo a la aridez de los presupuestos. Francisco Sánchez-Porro se llamó el finado alcalde a quien estuvieron dedicadas las más cálidas palabras en esta tarde luminosa de mayo en la inauguración del monumento de Pérez Comendador”.

Arturo Sánchez-Porro Parejo

BIOGRAFIA PUBLICADA EN EL LIBRO “BIOGRAFIAS DOMBENITENSES II”