Frey Francisco Calderón

Nace en Don Benito alrededor de 1530, sien hijo del matrimonio formado por Juan Calderón y Mari López.

Escudo de Armas de la familia Calderón de Robles en Don Benito

Se le invistió con el hábito de la Orden de Alcántara el 27 de noviembre de 1546 en su sacro convento, donde permaneció algo más del año preceptivo. La profesión de religioso le llegó el 26 de enero de 1548, con la edad mínima requerida.

Aunque para la investidura de Caballero de las Órdenes Militares la edad mínima requerida era de 10 años, en cambio, para profesar como religioso se elevaba a los 18 años, siendo esta la edad más frecuente para adquirir la condición de freile.

Sacro Convento de San Benito de Alcántara

Con una destacada formación, su carrera fue meteórica: Subprior del sacro convento de Alcántara el 23 de marzo de 1552; Arcipreste de Alcántara el 25 de febrero de 1553, ocupando una de las dos capellanías de honor que la milicia alcantarina tenía entonces como servideras en la Cortes (18 de octubre de 1553).

Los Capellanes de Honor eran, entre otras funciones, los encargados de tomar confesión a los Caballeros de la Orden y administrar los sacramentos en la Capilla Real. También fue Subprior de Alcántara en 1553 y nuevamente Capellán de Honor el 18 de octubre de 1553.

Casa Solariega de los Calderón de Robles en Don Benito

Cuando en 1560 el Rey Felipe II celebró en Toledo el Capítulo General de la Orden, Frey Francisco Calderón asistió a él como Capellán de Su Majestad. A la vuelta del escudo del frontispicio de las Diffinitiones e la Orden y Cavallería de Alcántara, que se imprime en Madrid en 1569, aparece la licencia de impresión dada por Felipe II a su Capellán Frey Francisco Calderón, encomendado por el Capítulo General para que publicase las Diffinitiones. Vuelve a aparecer como capellán de Su Majestad en el Capítulo de 1573.

En 1566 era Prior de Alcántara, como así se expresa en el Bullarium de la Orden, en que por carta el Consejo de Órdenes le pide información sobre el dinero existente para continuar la obra del Convento de San Benito de Alcántara. El título de Prior de Alcántara se le extendió el 23 de julio de 1564, ejerciendo el cargo hasta 1567.

Fue elegido Prior de Zalamea, aceptó y antes de tomar posesión pasó a regir el priorato de Magacela. En las cuentas de la Orden de 1576 se le libran 10.475 maravedís y 100 fanegas de trigo como Administrador del priorato de Zalamea. En tal calidad, entabló pleito en grado de apelación contra lo mandado por el Visitador Bartolomé Villavicencio en su visita al priorato de Zalamea de 13 de octubre de 1576. En esos mandatos, Villavicencio recriminaba al Prior y Vicario anteriores porque, careciendo de conocimientos jurídicos, contrataban asesor jurídico en Llerena u otras partes cargando estos emolumentos a costa de los litigantes. El Visitador ordena que estos desembolsos corran de cuenta del priorato. En apelación de 23 de octubre de 1577, Frey Francisco Calderón suplica que se revoque este mandato porque el gasto en asesor sería mayor que la cantidad que el Prior percibe de la Mesa Maestral para el sustento de la prelacía.

Fachada principal de la Casa Prioral en Villanueva de la Serena, donde residían los priores de Magacela. Hoy Monasterio de San Benito, de la Orden de las Concepcionistas

El 20 de enero de 1578, cuando ya era Prior de Magacela, se abre información contra él por notar el Visitador don Juan de Acuña, al tomar las cuentas del sacro Convento de Alcántara, que faltaban 122.919 maravedís de la renta de la Capellanía de Casillas que se destina al Colegio de Salamanca de los años 1565 y 1566. Tras información y rueda de testigos, se le condena al reintegro de la cantidad faltante, que se estimó en 119.000 maravedís. Fallecido el Prior, debieron ser sus herederos quienes se hicieran cargo.

No fue éste el único problema que tuvo. En 1578, el Visitador Bartolomé de Villavicencio provee autos y mandamientos contra el Prior Calderón para que se cumplan distintas disposiciones, alguna salda del concilio tridentino, como que ardan las lámparas en las emitas de la Antigua y de los Remedios, que se atienda al cuidado religioso de los moriscos, quienes deben acudir a los oficios religiosos en la ermita de los Mártires de Magacela; que los sacerdotes salgan a decir misa con el cáliz en la mano y no pasen del arco toral; que la misa mayor se oficie con presencia de diáconos y subdiáconos; que el sacramento se sitúe en medio del altar mayor; que se disponga de un arca de tres llaves para guardar los alcances de las cuentas; que se diga misa en el Hospital de Santa Elena de Cabeza del Buey. El Prior alega que el Visitador no tiene potestad para ordenar al Prior lo que se ha de hacer en su jurisdicción.

Ermita de Los Santos Mártires en Magacela. Fotografía de José Luis Díaz (Arte en Ruinas)

El 26 de julio de 1578, el Prior Frey Francisco bautiza en Don Benito a Gutierre Calderón, hijo de Francisco Calderón de Robles y María Peñafiel, de quienes debía de ser pariente.

Fallece Frey Francisco Calderón en Don Benito el 16 de junio de 1579.

“Sabed que Lucas de Carrión en nombre de Andrés Hernández y Juan Calderón de Gutierre Calderón, y Rodrigo Calderón y Hernando Calderón y Mari López,viuda, mujer que fue de Juan Calderón, difunto, como tutora ligítima de sus hijos, vecinos del lugar de Don Benito y de Rodrigo Calderón, vecino de Villanueva de la Serena, nos hizo rrelaçión diciendo que el licenciado frei don Francisco Calderón, prior que fue del dicho priorazgo, tío y pariente de las dichas sus partes, falleció a diez y seis de junio del año pasado de setenta y nueve, y en su disposición y testamento con que murió mandó que cumplida su ánima se diese a siete sobrinas suyas, hijas de las dichas sus partes, a cada una de ellas cien ducados para ayuda a sus casamientos”.

FUENTES:

-MARTÍN NIETO, Dionisio A. (2001): “Frey Francisco Calderón, Prior de Magacela. Un dombenitense olvidado” en revista Ventana Abierta, número 21, Asociación de Amigos de la Cultura Extremeña.

-MARTÍN NIETO, Dionisio A.; DÍAZ DÍAZ, Bartolomé (2002): Los Priores de Magacela de la Orden de Alcántara (La mal llamada sexta dignidad de la Orden), Diputación Provincial de Badajoz.