Luis Carmona Gómez

Nació en Don Benito el 13 de febrero de 1896, siendo hijo del matrimonio formado por Ramón Carmona Rodríguez, de profesión jornalero, y Justa Gómez Muñoz.

Fueron sus abuelos paternos Claudio Carmona y Carmen Rodríguez; los maternos José Gómez y Luisa Muñoz.

Partida de bautismo de Luis Carmona Gómez

Ya desde muy niño se distinguió por la afición al servicio de los altares y por su inocencia de vida.

Cursó sus estudios en el Seminario de Plasencia. Sus características eran: sólida piedad, delicadeza de alma, prontitud para cuanto se le mandaba.

Se ordenó el 23 de julio de 1922. Al servicio de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, desempeñó los cargos de Perfecto de Disciplina de los latinos y filósofos en el Seminario de León y Perfecto de filósofos en el de Zaragoza y capellán de las Paúlas en la misma Ciudad.

Seminario de León

Vuelto a la Diócesis de Plasencia, le confiaron los superiores el cargo de Capellán de las Carmelitas de Don Benito y Consiliario de la Acción Católica, en cuyo campo trabajó incansable como buen obrero de Cristo. Bien lo recuerdan los jóvenes de Don Benito. Le conoció un servidor en la Asamblea de Acción Católica celebrada en Plasencia el 10 de febrero de 1935, y me edificó su presencia y actuación.

Fue apresado el 24 de julio a las 8 de la noche. Le detuvieron, según parece, por ser Consiliario de la Acción Católica Masculina.

Durante los 18 días de prisión, fue edificantísimo. Vistió siempre sotana y tuvo la dicha de morir con ella puesta.

Cuando se dio cuenta en la cárcel que iban a fusilarlos, pidió medallas a su casa y las impuso a todos los compañeros de prisión, a la par que los animaba con palabras consoladoras a disponerse a derramar su sangre por la causa de Dios y de la Patria.

Era el 11 de agosto. Habían tomado las Fuerzas Nacionales a Mérida, y aquella noche fue la señalada para fusilar a D. Luís juntamente con otras sesenta personas, a las que exhortó con entereza apostólica para que se dispusieran a comparecer ante la presencia de Dios. Y cayó acribillado por las balas, mientras su alma volaba a recibir del Señor, la palma del martirio.

FUENTES:

-C.G.V. (1940): “Don Luís Gómez Carmona” en Flores de Martirio. Los Sacerdotes Inmolados de la Diócesis de Plasencia, Seminario Diocesano, Plasencia.