Manuel Calderón Martín-Mora

Nace en Don Benito el 21 de diciembre de 1891, siendo hijo del matrimonio formado por Juan Calderón Arias y Josefa Martín-Mora Gómez-Leal. Tuvo dos hermanos, Francisca y José, que murió muy joven a consecuencia de un accidente de carro.

Ingresó de niño en el Seminario de Plasencia, donde cursó sus estudios, los cuales terminó en 1915, a los 24 años de edad. Fue ordenado sacerdote el 15 de diciembre de 1915, celebrando su primera misa a los pocos días, el 1 de enero de 1916, en la Parroquia de Santa María del Consuelo.

Iglesia Parroquial de Santa María del Consuelo de Don Benito

Enseguida recibió su primer nombramiento como Ecónomo de Mengabril, de donde sería trasladado a Rena, pasando después como Coadjutor a la Parroquia de San Sebastián de Don Benito, ejerciendo ese mismo cargo, posteriormente, en la Parroquia de Santa María del Consuelo, a la que siempre se sintió vinculado desde su bautismo. Aquí fue Coadjutor de don Pelayo, don Benedicto, don Pedro González Chorro y, finalmente, de don Luis Macías, hasta su jubilación. Entre tanto, fue también Capellán de la Parroquia de Santiago Apóstol de Don Benito.

Iglesia de Mengabril

De jubilado, y aún antes, estuvo siempre dispuesto y disponible para echar una mano en el Asilo de las Religiosas de los Ancianos Desamparados, del que en un tiempo fue también Capellán.

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de los Ángeles en Rena

Hubo dos hechos relacionados con la Guerra Civil que le marcaron de por vida: su alistamiento forzoso a la guerra, participando en el Frente de Teruel, concretamente en Totana, y su deportación al campo de concentración de Castuera.

Antiguo campo de concentración de Castuera con la mina al fondo. Fotografía de Laura León

Don Manuel Calderón fue un sacerdote ejemplarísimo y de los más estimados del pueblo. Sus aficiones fueron la filatelia, siendo un gran coleccionista de sellos, así como las letras, siendo un investigador acertado por su recopilación de datos con el propósito de haber escrito una historia de Don Benito. Publicó, no obstante, algunos trabajos, siendo sobre Cristóbal Colón el que obtuvo mayor resonancia por haber obtenido el primer premio de los Primeros Juegos Florales de afirmación regional, celebrados en Mérida en 1923; el título de este trabajo fue “A la Castilla y León nuevo mundo halló Colón”.

Tuvo un gran amor y devoción a la Virgen de las Cruces, que, como todo dombenitense, heredó de su madre.

Nuestra Señora de las Cruces, Patrona de Don Benito

Don Manuel residió en el número 57 de la Avenida de 1º de Mayo, que era como la casa de todos los sacerdotes de Don Benito, porque allí acudían todos a estar con él y compartir largos ratos de su tiempo libre, pues él los acogía con sumo gusto, simpatía y sincera amistad. Era para todos mucho más que un amigo; era un verdadero padre.

Con motivo de sus bodas de oro sacerdotales, que tuvieron lugar en diciembre de 1965, los sacerdotes dombenitenses le regalaron un tratado sobre la Virgen María, que en aquel momento se acababa de publicar, y un cuadro con el siguiente texto:

“Al Rvdo.

D. Manuel Calderón Martín-Mora ejemplar

sacerdote, coadjutor de

Santa María, dedican este recuerdo

En el cincuentenario de su sacerdocio,

la Parroquia, sus hermanos sacerdotes

y su pueblo natal.

Don Benito, diciembre 1915-1965.

El Arcipreste D. Agustín Rufo.

El Alcalde D. Francisco Sánchez.

El Párroco D. Luis Macías.

Laus Deo Virginique Matri.”

Falleció en Don Benito el 6 de enero de 1976.

FUENTES:

-SOLANO CASERO, Fermín (2019): Retazos de Vidas Sacerdotales, Ayuntamiento de Don Benito.