Modesta Luisa Mellado Calvo

Hija de Francisco González Mellado (Escurial (Cáceres), 1840-Don Benito, 13.05.1897) y de Catalina Calvo y Sánchez-Barragán (Escurial, ¿?-Don Benito, 28.04.1916), Modesta Luisa, nombre que le fueron impuestos en su bautismo, nació el 6 de julio de 1885 en Mengabril (Badajoz), a poco más de ocho kilómetros de Don Benito, donde vivió los primeros años de su vida. Nieta por parte paterna de Pablo Mellado y Juana González.

Fueron sus hermanos Juan Dimas (*Escurial, 1874), Luis, José y Agustina Mellado Calvo.

Su hermana Agustina contrajo matrimonio con Francisco Romero Agudo, industrial de Don Benito, residiendo en la Plaza de España, en la conocida como Casa de los Agudos. Agustina falleció el 22 de febrero de 1922, dejando cuatro hijos de su matrimonio. Su hermano Juan Dimas residió en Higuera la Real, ocupando el cargo de Secretario del Ayuntamiento de esa localidad.

Realiza los estudios de Magisterio en la Escuela Normal de Maestras de Badajoz (también llamada Escuela Normal Superior de Badajoz) desde 1906 a 1908. Tras haber realizado los estudios correspondientes a los grados de Elemental y Superior de la carrera de Magisterio en la anterior citada institución educativa y, deseando obtener el Grado de Bachiller en el Instituto General y Técnico de Badajoz, el 22 de enero de 1919, desde Don Benito, solicita a éste último le conmute una serie de asignaturas ya realizadas y aprobadas en la carrera de Magisterio; todo ello en base al artículo 77 de la Ley de 9 de septiembre de 1857 la cual dice que “los estudios hechos académicamente en una carrera serán de abono para todas las demás en que se exijan”. Ante esta solicitud, el día 10 de febrero del mismo año, la Dirección del Instituto no encuentra inconveniente en acceder a la petición de Luisa Mellado, siempre que justificase debidamente la realización y aprobación de las mismas.

La Gaceta del día 6 de diciembre de 1917 anunciaba las oposiciones libres para maestras, que se celebraron en Badajoz y donde Modesta Luisa, en el año 1918, solicita tomar parte en dicha convocatoria. La ignorancia de ser la primera vez que se presentaba hizo que no presentara el certificado de estudios penales, por lo que fue rechazada su instancia. Dos años después, en mayo de 1919, Modesta Luisa se presenta otra vez para opositar en Madrid, siendo rechazada otra vez, en esta ocasión por falta de documentación requerida en las bases.

Es en el año 1919 (Curso de 1918 a 1919) cuando comienza en el Instituto General y Técnico de Badajoz el Grado de Bachiller, tal y como se puede comprobar en el recibo de pago de derechos de matrícula libre como alumna, con fecha 20 de abril de dicho año, donde se matricula en un total de 16 asignaturas. El 18 de septiembre de 1920 (Curso de 1919 a 1920), desde Madrid, Luisa Mellado autoriza a Emilio Sito Fernández, vecino de Badajoz, a recoger en su nombre en el Instituto General y Técnico de Badajoz el título de Bachiller.

En mayo del año 1923 Modesta Luisa se presenta por tercera vez a unas oposiciones, en esta ocasión a concurso examen para la provisión de plazas para maestras y maestros de las escuelas españolas e hispanoárabes en la zona del Protectorado Español de Marruecos. En junio del mismo año tuvo lugar el primer ejercicio en el Ministerio, consistente en una composición libre y en el desarrollo, también por escrito, de cuatro temas de Letras y Ciencias, entre seis sacados al azar. Terminados los ejercicios en el mes de julio, a Modesta Luisa se le concede la provisión de la plaza de Maestra en la zona del Protectorado Español en Marruecos, como Licenciada en Filosofía y Letras. Cabe destacar que en estas oposiciones quedó en segunda posición, con un sueldo de 6.300 pesetas.

El 23 de octubre de 1923 fue nombrada oficialmente Maestra en la zona del Protectorado de España en Marruecos, adscrita al Grupo Escolar de Larache (Marruecos), accediendo al mismo en virtud de concurso-oposición y tomando posesión de dicha plaza el día 2 de noviembre del mismo año. En el mes de octubre de 1925 fue nombrada Directora de dicho Grupo Escolar, con motivo de los nombramientos de los directores a favor de los nuevos maestros que habían ingresado en la zona del Protectorado por concurso oposición.

En un reportaje de la época se cuenta que el Grupo Escolar se encontraba en un bello edificio “de estilo Protectorado en que intervienen la pureza de finos árabe con la rectilínea europea”. El Grupo Escolar de Larache (hoy Colegio Imam Malek), que comenzó a funcionar en 1924, acogía a diez grupos, seis de niños (con 300 alumnos) y cuatro de niñas (con 200 alumnas); los niños y niñas estaban completamente separados.

Al ser preguntada Luisa sobre si las puertas de la escuela se abrían a niños de todas las religiones, ésta respondió: “No señor. Moros no admite el reglamento. Aquí todos son cristianos, aunque hay algunos hebreos”. En la primavera de 1925 recibieron la comunión 300 niños y niñas preparados para ello en el Grupo Escolar.

En 1928, el Grupo acogía a casi mil niños, entre españoles e israelíes, que aprendían a leer y a escribir, paliándose así la plaga anterior del analfabetismo en la zona, y que disfrutaban de un bonito jardín para el ocio productivo y de una biblioteca de 1.000 volúmenes. Luisa era todo entusiasmo y tenía amor a la noble misión que desempeñó.

Durante los años que estuvo como Directora fue considerada como una Maestra pionera en educación. En el mismo año que accedió al cargo consiguió unificar las clases de niños y niñas. Con ella como Directora, el Grupo Escolar comenzó a tener su auge, logrando también la convivencia entre niños judíos, franceses y españoles. El prestigio conseguido traspasó a la península y a Norteamérica, tal y como lo atestiguan las visitas de un cronista placentino en 1926 y unas maestras norteamericanas en 1930, como veremos más adelante.

“Veo que la dirección del grupo están en manos de una mujer que merece mis respetos. Ustedes están desbancando a los hombres en muchos sitios”[1].

Larache, cartel turístico obra de Mariano Bertuchi

El Protectorado Español en Marruecos fue la figura jurídica aplicada a una serie de territorios del Marruecos de hoy, en los que España, según los acuerdos franco-españoles firmados el 27 de noviembre de 1912, ejerció un régimen de protectorado. Consistió en dos territorios geográficamente disjuntos: la zona norte de Marruecos, que incluye las regiones del Rif y Yebala, y de la Tarfaya (denominada Villa Bens en el periodo de dominación española), lindando con el Sáhara español, al suroeste y al  norte con el río Draa como frontera. El protectorado duraría hasta el día 7 de abril de 1956, salvo la zona sur que España administraba unida al Sahara español, y que fue entregada a Marruecos en 1958.

Fue considerada como una “subministra” del Protectorado Español en Marruecos, en cuestión de enseñanza y cultura. Tuvo una acertada gestión en la educación de los niños y fue integrante de la Junta de Damas del Hospital de la Cruz Roja de Larache. Según el diario El Imparcial de Madrid de fecha de 10 de julio de 1930, fue conocido su buen trabajo en Norteamérica: unas maestras, escritoras de aquel país, se encargaron de dar conocimiento del bien trabajo de la maestra cuando, en enero de aquel año, visitaron la escuela que ella dirigía.

Durante las vacaciones veraniegas, Modesta Luisa viajaba a la península para descansar unos días con su hermano, Juan Dimas, en Higuera la Real, o en Don Benito, con los hijos de su hermana Agustina.

Fue Doctora en Ciencias Históricas por la Universidad de Madrid, y había sido discípula del dramaturgo Ramón María del Valle-Inclán. Era una mujer muy liberal, de una gran rectitud, amable y generosa. Aunque fue de ideología liberal, tirando hacia la derecha, fue una mujer abierta y, además, respetada.

Trató con poetas e intelectuales de la época, como son Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Lorca…

Fue muy amiga de la escritora y lingüista Zenobia Camprubí Aymar, mujer de Juan Ramón Jiménez, quien, segunda contaba Luisa Mellado, era una mujer listísima y que ayudo mucho a su marido. De hecho, la traducción de las obras del poeta bengalí Rabindranath Tagore al español, en verso, la hizo prácticamente toda Zenobia, aunque luego firmó también Juan Ramón Jiménez.

Entre 1926 y 1929 fue socia numeraria de la Real Sociedad Española de Historia Natural, que tenía como fines el fomento de la investigación y el estudio de la naturaleza en todos sus campos, la difusión de estos conocimientos, la defensa del patrimonio natural y contribuir a la formación del profesorado a todos sus niveles en lo que a estas materias concierne. En la sesión del día 1 de diciembre de 1926, bajo la presidencia de D. Pío del Río Hortega, se propone el ingreso de Luisa Mellado en esta institución por parte del arqueólogo D. César Luis de Montalbán y Mazas, que desarrolló su labor en el protectorado marroquí entre los años 1918 y 1959.

El 8 de junio de 1911 tiene lugar una sublevación de las tribus del Rif contra la administración colonial española y francesa. El líder rifeño que encabezó la resistencia fue Abd el-Krim (1882-1963), quien entre 1923 y 1926 ocupó el cargo de Presidente de la efímera y autoproclamada República del Rif. Tras 16 años de conflicto bélico (Guerra del Rif), éste finalizaba el 27 de mayo de 1927 con la victoria hispano-francesa.

Un dombenitense que intervino en esta guerra fue el socialista Juan Casado Morcillo (1901-1939), quien años después del conflicto bélico ocupó el cargo de Gobernador Civil de la Provincia de Badajoz (1936-1939), el último que fue nombrado. Juan Casado, que fue hecho prisionero por las tropas de Abd el-Krim, fue tratado con cierta benevolencia gracias a sus conocimientos elementales de medicina.

Luisa Mellado mantuvo relación con el líder rifeño, lo que hizo posible la liberación de los españoles que éste tenía prisioneros, entre ellos el dombenitense Juan Casado, quien la quería mucho, como si fuera una madre.

A pesar de la gran labor realizada al frente del Grupo Escolar de Larache y de su buena relación con la pedagoga y humanista María de Maeztu, Luisa no consigue una pensión para ampliar estudios en el extranjero.

El 16 de diciembre de 1927, Luisa Mellado envía a Maeztu un informe sobre las Escuelas del Protectorado Español en Marruecos, concretamente de los Grupos Escolares de Larache, Tetuán, Alcazarquivir y Arcila. A través de este documento conocemos que Luisa, Directora con categoría de Maestra 1ª, tenía un sueldo de 3.750 pesetas, 3.750 de gratificaciones por residencia, 1.500 de gratificación por casa y 1.300 de gratificación por dirección, esta última estaba subordinada al número de grados que contaba la escuela.

La Dictadura de Primo de Rivera se preocupó por regular la situación de los maestros que ejercían en el Protectorado. Gran parte de estos maestros y maestras se acogieron  a la Real Orden de 26 de junio de 1924 que ratificaba la propiedad de las plazas de los profesores cuando las hubiesen adquirido en virtud de una Orden de 1923, estuviesen en posesión del título de Maestro de 1ª Enseñanza y acreditase tener plaza en la Península; este fue el caso de nuestra protagonista.

Luisa Mellado exigió condiciones dignas para que acudiesen al Protectorado maestros y maestras bien formados, y exige también derechos pasivos para que no se produzcan situaciones de desamparo en caso de enfermedad o de fallecimiento. También se quejó de las ayudas que se otorgaban a las órdenes religiosas en detrimento de la dotación de las escuelas sostenidas por el Estado español.

Grupo Escolar de Larache en 1925

En el año 1931 Modesta Luisa cesa como Directora del Grupo Escolar de Larache, sucediéndola en el cargo de Director don Emiliano Portillo Casas.

De acuerdo con la Gaceta de Madrid de fecha 8 de junio de 1931, el Consejo de Instrucción Pública emite un informe para el expediente por el cual Luisa Mellado solicita se la nombre Maestra de algún Grupo Escolar dentro de la Península, “al amparo del artículo 13 del Decreto de 29 de septiembre de 1931”. Según los datos que aporta el informe favorable referido, llevaba ya más de cinco años de servicios en la Escuelas del Protectorado de España en Marruecos. El Telegrama del Rif del día 11 de junio de 1932 confirma la concesión a Luisa del ingreso en las Escuelas Nacionales de la Península, al igual que al Maestro Emiliano Portillo Casas y José del Caz Mocha.

En el año 1931, Luisa abandona Larache y se traslada a la Península. En el mes de diciembre de ese mismo año quiso opositar a la cátedra de Geografía e Historia de Instituto de Segunda Enseñanza, no siendo admitida por no acompañar el certificado de penales. En marzo de 1933, quedará excluida del concurso especial para optar a Directora de Graduadas, porque previamente debería ingresar en el Escalafón del Magisterio, según la legislación.

Calle típica de Larache (Marruecos). Ediciones Carmen Cremades. Foto Mediamarca

Luisa realiza la oportuna reclamación al referido concurso especial para los nombramientos provinciales de direcciones de graduadas. En abril de 1933, vista su reclamación contra la adjudicación provisional de destinos por concurso entre Directores de Escuelas graduadas con seis o más Secciones, que se formularon por Orden de fecha 21 de marzo, y se publicaron en la Gaceta de Madrid del día 24, el Ministerio desestima la de Luisa Mellado en base  a que “no reúne las condiciones del artículo 26 del decreto de 1 de julio último, toda vez que no pertenece al Escalafón del Magisterio ni desempeña Escuela nacional y los beneficios que le concede el decreto de 29 de septiembre de 1931 ha de hacerlos efectivos precisamente mediante su ingreso en el Magisterio Nacional”.

Los maestros y maestras de las escuelas del Protectorado eran seleccionados por concursos especiales en la mayoría de los casos y no pertenecían al escalafón general del Magisterio, lo cual complicaba su ubicación en la Península.

No se rinde, y en 1934 aparece como la aspirante 28 de un nuevo concurso-oposición, convocado por orden de 28 de noviembre de 1933 (“Gaceta” del 29). Pero la suerte no estaba de su parte. Volvió a ser excluida por haberse recibido la instancia el día 2 de enero de 1934, estando ya fuera de plazo, y además sin la Memoria exigida.

El Boletín Oficial de la Zona del Protectorado Español en Marruecos de fecha 30 de junio de 1938 publica, a propuesta de la Comisión Depuradora de funcionarios civiles al servicio de la Administración de la Zona y por acuerdo del día 24 del mismo mes y año, el decreto de suspensión de empleo y haberes durante seis meses, causando baja en el Protectorado, “de la Maestra Dña. Modesta Luisa Mellado Calvo, por sus ideas izquierdistas”.

Maestros y Maestras del Grupo Escolar de Larache en 1925

Tras dejar el continente africano decide establecerse en Don Benito donde, al finalizar la Guerra Civil Española, estuvo como profesora en el reputado y afamado Colegio de San José, junto a intelectuales, artistas y personas relevantes de la época como Francisco Valdés, José Manzano, Vicente Ruiz de Medina, Julio Gordo Martín-Romo, Honorino Buendía, etc… Formó así parte del último Claustro de Profesores del Colegio de San José, curso 1939-1940, como profesora de Filosofía y Letras.

En este nuevo colegio, su estilo de enseñanza no pasó inadvertido para sus alumnos. No usaba el método de la memorización para el aprendizaje, pero sí la lectura y los comentarios del Quijote.

Asesoró bien a Ernesto Valdés Nicolau (*1907) para crear el Instituto en Don Benito, pero no se logra porque, en uno de los viajes que hizo éste a Sevilla, fallece como consecuencia de un accidente; intentó salvar a una mujer que se estaba quemando a causa de un incendio en el autobús en el que viajaban, como consecuencia de ello, se quemó él. Ernesto murió a los tres días, el 25 de noviembre de 1939.

En 1940, con 55 años de edad, Luisa Mellado ya era una mujer “vieja”, por lo que decidió apartarse de la enseñanza, dedicándose exclusivamente a escribir artículos de divulgación. De estos artículos ha llegado hasta nuestros días los titulados “¿Ferias o Fiestas?”, “El Patronato de la Ganadería” y “La prensa en Don Benito a través de un siglo”, publicados en la revista de la Feria y Fiestas de Don Benito de los años 1957, 1958 y 1959, respectivamente. También están “La Dolorosa en la Imaginería Española”, publicado en el número 6 de la revista “Don Benito. Trabajos de la Delegación Local de Escritores y Artistas Nóveles” (Marzo-Abril, 1948); y “Renacer”, publicado en el nº 14 de la revista “Don Benito. Boletín de Información de la Biblioteca Municipal Francisco Valdés” (Junio, 1962).

El 6 de febrero de 1950 fue ratificada su entrada, junto a otras personalidades, en la Comisión Local designada el 11 de julio de 1947 para contribuir al enaltecimiento de la obra de Juan Donoso-Cortés, primer Marqués de Valdegamas, con motivo de la celebración del Primer Centenario de la Muerte del ilustre político, diplomático, filósofo y escritor, Hijo Preclaro de Don Benito.

En Don Benito vivió en la Plaza de España número 8 (hoy nº 10) – 1º planta, en la conocida como Casa de los Agudos (hoy parte alta de la Administración de Lotería), con sus sobrinas Julia Romero Mellado (Don Benito, 1910) y Francisca Calle Vicente (Piornal, 1947), quienes regían la Mercería Los Agudos en el mismo edificio. Posteriormente, sus sobrinas, a petición de Modesta Luisa Mellado, la mercería fue transformada en una librería. Como curiosidad, su habitación se encontraba detrás de la sala que constituía la librería.

Estando jubilada, daba clases particulares de Legua, Historia y Filosofía. Gran parte del tiempo lo pasaba hablando a sus alumnos de sus vivencias en la Segunda República Española, de la Dictadura de Primo de Rivera y de los tiempos del dictador Franco. Fue, en todo momento, una Maestra que marcó la personalidad de sus alumnos.

Los últimos meses de vida, Modesta Luisa los pasó en cama, recibiendo pocas visitas: solamente las más íntimas.

Como escribió Guillermo Paniagua, “quien la recuerda, dice de ella que era una excelente persona y una excelente maestra. Fue una mujer “muy pulcra y algo coqueta” y, estando encamada, hacía diariamente ejercicios con las piernas, con el fin de mantenerse bien y no ser una carga para su familia”[2].

Falleció soltera en Don Benito, el día 10 de octubre de 1972, a las 22:00 horas, a causa de un colapso cardiovascular y una oclusión intestinal. Según su partida de defunción, falleció en la calle Polvillo número 2, dirección que coincide con la ubicación de la que fue la Casa-Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados en Don Benito. Fue enterrada en el Cementerio Municipal de San Antonio de esta Ciudad.

Daniel Cortés González

FUENTES

-Archivo Histórico Provincial de Badajoz, Fondo “Instituto de Segunda Enseñanza de Badajoz”, serie “Expedientes de bachillerato”, Signatura: EB247, EXP. 1059.

-Registro Civil de Don Benito.

-Archivo Parroquial de Santiago Apóstol de Don Benito.

El magisterio español: Revista General de la Enseñanza, Año LXII, Número 8029, de fecha 15 de mayo de 1928.

El Imparcial, Año LXV, Número 21883, de fecha 10 de julio de 1930.

Gaceta de Madrid, número 160, de fecha de 8 de junio de 1932.

El Telegrama del Rif, Año XXXI, Número 11320, de fecha 11 de junio de 1932.

El magisterio español: Revista General de la Enseñanza, Año LXVII, Número 9117, de fecha 25 de marzo de 1933.

El magisterio español: Revista General de la Enseñanza, Año LXVIII, Número 9300, de fecha 7 de junio de 1934.

-HERNÁNDEZ DÍAZ, J.M. (2018): Los valores en la educación de África: de ayer a hoy. Universidad de Salamanca.

-PANIAGUA PAREJO, G. (2012): Un paseo por Don Benito junto a Don Antonio Sánchez Nieto.

– PANIAGUA PAREJO, G. (2016) “Doña María Luisa Mellado Calvo” en Ventana Abierta, número 36.

-Datos facilitados por dombenitenses que la conocieron.


[1] “El Diario de Palencia”, fecha 5 de enero de 1926.

[2] PANIAGUA PAREJO, GUILLERMO (2016) “Doña María Luisa Mellado Calvo” en Ventana Abierta, número 36, pp.64-67.

BIOGRAFIA PUBLICADA EN EL LIBRO “BIOGRAFIAS DOMBENITENSES III”