Pedro Parejo y Parejo

Nació en Don Benito el 2 de junio de 1887, a las seis de la mañana. Era el segundo de los hijos del matrimonio formado por Antonio Parejo Núñez (*1852, Don Benito) y Petra Parejo Aliseda (*1852, Don Benito), quienes desde niño le dedicaron el oficio de pastor, en el cual se distinguió por su espíritu de honradez y de trabajo.

Cuentan de su infancia que fue durísima y ejemplar, el cuido constante por su ganado y la fama que adquirió entre su mayoral y los pastores por ser un muchacho fiel cumplidor de sus obligaciones, hasta el punto de acudir a su majada a altas horas de la noche por haber estado indagando el paradero de alguna de sus ovejas descarriadas por los montes.

Pero Pedro soñaba alto, y sin embargo se encontraba con la dificultad de su escasa cultura, pues era por aquel entonces casi analfabeto. Haciendo gala de una voluntad indomable aprendió a leer para lo que adquirió un “Catón”, aprovechando las largas veladas en su chozo al calor de la castiza lumbre pastoril alumbrándose con el clásico candil.

“Con 10 años y con los suficientes conocimientos de escritura y lectura, propone a su madre, ya viuda, colocarse en el pueblo de dependiente en algún establecimiento, y así pasó a formar parte del almacén de pieles Capilla. Tal fue su empeño por aprender que prontamente se convirtió en el principal comprador de la casa, lo que le obligaba a recorrer los pueblos de la comarca. La bajada de precios de los curtidos y las importaciones inducen al cierre de fábricas del sector, y ello dio al traste con el empleo de Pedro Parejo, que a los 15 años tiene que buscar nueva colocación”.

Cuando tenía 15 años entró como aprendiz en la “Imprenta de Ortiz”, instalada en la calle de Albercones, “con un sueldo de dos reales diarios para posteriormente trabajar a comisión repartiendo por los pueblos cercanos los encargos realizados a la imprenta, todo ello sin contar con los medios de locomoción, que por entonces ya existían”. En ella permaneció en ella hasta que, a los 20 años, se dedicó a viajar los artículos de la casa Farinetti, de Valencia, que un representante le ofreció. Por ese tiempo visitó la primera vez Villanueva de la Serena. Pero poco después instaló una modesta imprenta en su casa, la número 34 de la calle de Pedrera.

“En 1908 parte para el servicio militar que realiza primero en la plaza de Badajoz, donde consigue de sus superiores ser rebajado de servicios y se coloca en la imprenta “La Alianza”, aunque no está más de un mes por corresponderle desplazarse por sorteo a Melilla, donde igualmente, por su experiencia en las artes gráficas, consigue trabajar en “Telegramas del Rif” hasta que finalizó su etapa del servicio militar de cinco años de duración”.

Existe un estupendo artículo en “El monasterio de Guadalupe”, en el que se produce un trabajo recogido del emeritense “La Fe”, en el que se recoge entre otras referencias sobre Pedro Parejo lo siguiente: “Parejo, de niño, trabajó en el campo y como pastor. Al salir de Don Benito, su pueblo natal, reunió unas monedas de cobre que caritativamente unos vecinos le dieron… Recorre los pueblos viajando impresos de la casa… Llega su servicio militar y presta sus servicios en la guarnición pacense, donde aprende a encuadernar. Le corresponde ir a Melilla y allí encuentra más facilidades y donde amplía sus conocimientos en “El Telegrama de Rif”… Al regresar a Don Benito (1912), adquiere un catálogo de sellos de la casa Farinetti, de Valencia, especializada en la confección de sellos de caucho y viaja por la región ofreciendo estos artículos. Dios, que jamás abandona a los buenos, le depara un protector: un alemán que fue el verdadero propulsor de las artes gráficas, Richard Gans. Este le protegió y le ayudó para que Pedro montase una imprenta, que en Villanueva ha llegado a ser uno de los mayores establecimientos de su clase. Parejo, agradecido al señor Gans, conserva como recuerdo su esquela mortuoria, juntamente con la de su esposa…”.

Pedro Parejo casó en Villanueva de la Serena, en primeras nupcias, con Prisca Muñoz Carmona (*18/01/1894 +17/01/1934), en la Iglesia Parroquial de dicha Ciudad, el 24 de agosto de 1915. Dos años antes, en 1913, fue cuando, con la experiencia laboral y con la protección del acaudalado alemán, Parejo fundó su imprenta en la calle Santa Eulalia de Villanueva de la Serena. Del matrimonio Parejo-Muñoz nacieron seis hijos: Antonia María (*24/11/1917 +14/04/1999), Agustina (*17/10/1919), Pedro (*10/11/1921 +22/06/1922), Prisca (*03/05/1923 +06/03/2008), Pedro (*04/06/1925 +15/03/1989) y Tomás (*30708/1927 +15/07/2011). Todos siguen en la línea que les trazara su padre, así como sus hijos políticos, Ángel Sanabria Leal (*01/09/1920) y Augusto Naranjo Casillas (*08/09/1922 +07/03/2007), esposos de Agustina y Prisca, respectivamente; y María Cleofé Martín Gutiérrez (*15/07/1928) y Francisca Cuevas Ramos (*13/03/1928), esposas de Pedro y Tomás, respectivamente. La hija mayor, Antonia María, siguió en el negocio, pero toda la vida la dedicó a piadosas obras de apostolado seglar. Pedro Parejo y Parejo contrajo segundas nupcias con Agustina González García, con quien no llega a tener sucesión.

Pero no solo fue en este aspecto la dedicación de sus esfuerzos. “Pedro Parejo, el político, dice el artículo de “La Fe”, es sencillamente un romántico: por sostener sus ideas ha sido molestado, multado y detenido. No es fruta del tiempo: la abnegación y el sacrificio por las ideas que él sustenta. Parejo es eso: abnegación y sacrificio”.

Al recordar a esta gran dombenitense-villanovense, nunca mejor empleado este calificativo de profundo paisanaje con él, queremos recordar que éste fue uno de los primeros ejemplares de la tierra que abogó y defendió la idea de la unión y estrechamiento entre nuestras dos ciudades: Don Benito y Villanueva de la Serena, por cuyas conjuntas realizaciones trabajó y hoy en la poderosa industria que él creara y que sus hijos y familiares continúan y extienden el ámbito de sus actividades, está dando pruebas de espíritu de su inolvidable fundador, figurando entre su plantilla productores de una y otra ciudad, que viven en pura camaradería y se esfuerzan, unidos por el bien de nuestra tierra, llevando su espíritu por vastas extensiones geográficas, de nuestra provincia.

Por último, no queremos silenciar uno de los rasgos más característicos que distinguían a Pedro Parejo: su casa ha sido siempre un refugio de todos cuantos se creían en apuros económicos. Tanto en los años anteriores como durante la Guerra Civil y después de ella. A todos socorría aquel hombre bueno, cariñoso y cristiano, al que recuerdan con verdadera veneración todos cuantos le conocimos y tratamos.

Su fallecimiento tuvo lugar en la vecina Villanueva de la Serena, a las 15:20 horas del día 20 de octubre de 1953, en su domicilio sito en la calle de Santa Eulalia, número 1.

Daniel Cortés González

FUENTES

– VALADÉS VERDÚ, ÁNGEL JESÚS (1975): “Pedro Parejo y Parejo, pionero de la industria pacense”, en Diario HOY, fecha 25 de julio de 1975, página 35.

– JIMÉNEZ BENÍTEZ-CANO, AGUSTIN (2013): “Cien años de la Imprenta Parejo”, en Semanario Vegas Altas y La Serena, Semana del 26 al 1 de febrero de 2013.

– Registro Civil de Don Benito.

– Registro Civil de Villanueva de la Serena.

– Archivo Municipal de Don Benito.

BIOGRAFIA PUBLICADA EN EL LIBRO “BIOGRAFIAS DOMBENITENSES II”