Santiago González Murillo

Santiago González Murillo, D. Santiago, como popularmente se le ha conocido en Don Benito a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, nació en esta Ciudad el 7 de agosto de 1908. Sus padres, Manuel León González González y Soledad Murillo Torrejoncillo, pequeños propietarios agrícolas, eran también dombenitenses, aunque la familia paterna provenía de tierras gallegas y se asentó en Extremadura a mediados del siglo XIX. Con poco más de tres años, muere su padre dejando en él una primera vivencia de orfandad que le acompañó durante toda su vida. Vagamente recordaba una figura, que él asimilaba a su padre, teniéndole amorosamente sentado en sus rodillas. Esa imagen siempre la conservó en su memoria con entrañable cariño.

Inicia prontamente sus estudios primarios en la escuela de D. Nicasio Crespo en 1914, sintiendo una temprana afición por los libros y la formación académica. Con 12 años comienza sus estudios de bachillerato que llevó a cabo entre los años 1922-1926 en el Colegio “San José”, con excelentes notas como lo atestiguan sus numerosos diplomas en diferentes asignaturas. Allí tuvo como profesor al que luego sería su amigo y admirado escritor, Francisco Valdés. En esos años se tejió una entrañable amistad y admiración por uno de los prosistas más exquisitos que han tenido las letras extremeñas en el pasado siglo. Una vez finalizado el bachillerato realiza los estudios de magisterio, ganando sus primeras oposiciones a este cuerpo docente en 1928. Su primer destino en 1930 le lleva a Pidre (Lugo), una aldea perdida en la Galicia profunda donde el azar parecía querer hacerle reencontrar sus orígenes paternos. Allí descubre la vida tranquila del mundo rural, la lluvia incesante, la verde campiña tan diferente de su parda Extremadura y las pausadas tertulias con el médico y el cura del lugar.

Sin embargo, la soledad se le hace cuesta arriba y tras necesitar la presencia de su madre durante unos meses, decide solicitar traslado a tierras más próximas, consiguiendo una plaza de maestro en Membrilla (Ciudad Real), adonde llega el 1 de noviembre de 1931. Pero el hambre de perfeccionamiento personal le lleva pronto a buscar otros horizontes. Con su propio sueldo de maestro paga a un sustituto para la escuela de Membrilla y emprende el camino a Madrid, donde se matricula en la Facultad de Filosofía y Letras en 1924. Eran años de gran efervescencia política y cultural y Madrid era el centro de todas las actividades de renombradas figuras de nuestra historia reciente. Tuvo como profesores a Javier Zubiri, José Ortega y Gasset, García Morente, Pedro Salinas y otros conocidos pensadores y escritores. Frecuentó las tertulias literarias del Madrid de los años 30, fundamentalmente en el Café “Pombo”, donde ejercía de anfitrión Ramón Gómez de la Serna, con quien trabó amistad y de quien conserva en su biblioteca varias obras con afectuosas dedicatorias. En 1935 entró a formar parte del consejo de redacción de la revista “Educación Española”, fundada por su compañero de estudios y entrañable amigo el extremeño Manuel Hidalgo, que luego fue afamado jurista. D. Santiago diseñó la portada de la revista y colaboraba asiduamente con artículos, dibujos y viñetas.

A la derecha de la fotografía, con sobrero, podemos ver a un joven Santiago González

El torbellino de la guerra civil le obliga a interrumpir sus estudios en Madrid, encontrando refugio durante esos años en el ámbito familiar. Regresa a Extremadura y ejerce la docencia de forma voluntaria en Oliva de la Frontera, donde vivía su madre y una hermana también maestra. Muchos oliveros recordaron durante años al joven profesor que, aparte de su labor pedagógica, participó en un festival taurino como “el Maestro”, dejando constancia de su interés por cualquier actividad cultural y recreativa. Una vez finalizada la guerra, el 30 de diciembre de 1940, contrae matrimonio con Tomasita Silva Moreno en la Iglesia de Santiago de Don Benito ante D. Donato Sánchez Campo, cura párroco durante décadas en esta Ciudad. En 1941 solicita el reingreso como maestro a su anterior destino en Membrilla, hacia donde se traslada con su esposa y donde permanecerá hasta finales de 1943. Allí desarrolla una amplia actividad de promoción cultural escribiendo numerosos poemas y hasta algunas pequeñas piezas teatrales que representaban sus alumnos. Deseoso de volver a su Ciudad de origen para asentar definitivamente su vida familiar y profesional, participa nuevamente en unas oposiciones para ciudades de más de 10.000 habitantes, consiguiendo plaza en Don Benito a donde vuelve en enero de 1944.

Dando clases como Maestro
Santiago González y su esposa, Tomasita Silva

Aquí se desarrollará la etapa más fructífera de su vida en todos los órdenes. En el ámbito familiar nacen sus tres hijos: Santiago, Fify y Manuel. Pero es en el mundo docente, cultural y asociativo donde desarrolla una amplia labor a lo largo de su larga vida. Se incorpora a la escuela graduada “Francisco Valdés” y simultanea su labor en este centro con la de profesor de dibujo en la Escuela Elemental de Trabajo, donde consigue la titularidad de dicha plaza por oposición. En esa misma escuela es nombrado secretario y vocal de la Junta Rectora de la Escuela-Taller de Preaprendizaje. En ambos centros docentes dejó honda huella por su amenidad en la exposición de los temas, tenacidad, rigor, capacidad de trasmitir conocimientos y utilización de técnicas innovadoras para la enseñanza y la evaluación de sus alumnos. Los que pasaron por sus aulas suelen recordar los hermosos dibujos con tizas de colores con que acompañaba sus explicaciones. En 1965 es nombrado presidente del Centro de Colaboración Pedagógica de Don Benito. El reconocimiento a su labor se materializó en la concesión del Diploma de Maestro Distinguido en 1965 y la imposición de la medalla de oro de la Orden de Cisneros en 1966. Su jubilación voluntaria tras 45 años de servicio tuvo lugar en 1976.

Pero si fue fecunda su labor docente, no menos amplia fue su actuación pública desde el Ayuntamiento al que se incorpora en 1948, elegido por el llamado tercio de entidades económicas, culturales y profesionales. Desde este puesto ejerce como concejal de cultura (nombre que propone en lugar del que se venía empleando de concejal de primera enseñanza) y tercer teniente de alcalde del primer edil de aquellos años, D. Emilio Beltrán. En 1949 ejerce en varias ocasiones como “alcalde accidental” y llegada la ocasión de nombramiento de nuevo alcalde, cargo para el que es propuesto, reitera su negativa a aceptarlo en varias ocasiones con su habitual modestia: “tan convencido estoy de mi absoluta incapacidad para el cargo de alcalde, que no sólo hice lo poco que estaba a mi alcance para evitarlo, sino que concebí el firme propósito de no aceptarlo”, según sus propias palabras dirigidas al entonces Gobernador Civil de la provincia. Finalmente consigue evitar el puesto para el que le requerían y adquiere responsabilidades en otras áreas municipales, siendo nombrado teniente de alcalde para Obras Públicas y presidiendo las comisiones de Obras Públicas y Cultura en varios periodos con distintos regidores, como el citado D. Emilio Beltrán, D. José Manzano, D. Francisco Sánchez y D. Emilio Ortiz. Durante estos años se suceden las actuaciones en pro de la difusión cultural. En 1948 forma parte de la primera Junta de la Biblioteca Municipal con D. Vicente Ruiz, siendo nombrado además, primer bibliotecario en noviembre de ese mismo año (siempre mostraba con orgullo su carnet de lector con el nº 1). Promueve la creación de becas para estudiantes con precariedad de medios económicos, consiguiendo de esta forma que valiosos jóvenes dombenitenses puedan realizar estudios superiores. En 1953 preside el Patronato de la Cantina Escolar “Ntra. Sra. de las Cruces”, que tan meritoria labor realizó entre los niños pertenecientes a familias con problemas económicos y de alimentación en esos años difíciles de la postguerra.

Biblioteca Municipal “Francisco Valdés” de Don Benito en sus orígenes

Simultáneamente con su dedicación a la enseñanza y a la sociedad desde su puesto en el ayuntamiento, mantiene una rica labor creativa con numerosos trabajos literarios, de investigación en la historia local y como dibujante y pintor. Colabora en numerosas revistas locales y regionales, de manera especial en el diario “HOY”, y dirige y elabora de manera casi artesanal un periódico local llamado “Don Benito”. Sus dibujos y retratos con frecuencia acompañan a sus colaboraciones literarias consiguiendo una rara habilidad a la hora de plasmar los rostros a plumilla y carboncillo. De su mano salieron los diseños de las estanterías y muebles de la Biblioteca Municipal, inspirados en los de la Biblioteca Nacional de Madrid, así como el modelo de altar mayor de la Parroquia de Santiago.

Aunque hombre de vida muy centrada en su familia y su hogar, mantiene una profunda amistad con ilustres paisanos preocupados, como él, por la cultura. Juan Aparicio, Celestino Vega, Vicente Ruiz, Ángel Valadés y un largo etcétera formaban parte de su círculo de relaciones. Fruto de sus trabajos literarios consigue galardones a nivel nacional como el primer premio del concurso nacional de lecciones desarrolladas con ocasión del XXXV Congreso Eucarístico Internacional de Barcelona, sobre el tema “La Eucaristía en nuestra Literatura del Siglo de Oro” en 1952. Tiene publicados numerosos trabajos sobre la figura de Juan Donoso Cortés, de quien siempre reivindicó sus orígenes dombenitenses, y una biografía del mismo que ha sido editada y distribuida por el Ayuntamiento con motivo de la inauguración de un busto en memoria de tan insigne político. Sus fuentes de investigación sobre este personaje se enriquecieron con el fácil acceso que siempre tuvo a los archivos familiares en Don Benito de la familia Donoso Cortés. Ha profundizado en el personaje y en la obra literaria de Francisco Valdés, divulgando sus escritos y dando a conocer su obra a las generaciones que no llegaron a conocerle. La entrañable amistad que mantuvo con él se prolongó a lo largo de los años con su familia, con la que mantuvo una interesante correspondencia.

La historia fue otra de sus pasiones y era fácil encontrarle investigando en archivos sobre figuras como Isabel la Católica, Felipe II, Hernán Cortés (sobre quien publicó un curioso trabajo basado en un retrato del descubridor que se encuentra en el Museo Marítimo de Madrid) y otros conquistadores extremeños. Dos ilustres paisanos vinculados con la conquista de América concitaron su interés y de ambos solía ponderar sus hazañas en sus escritos y entre sus alumnos: Alonso Martín, el primer europeo que acompañando a Núñez de Balboa se adentró al frente de una patrulla en el Océano Pacífico y Alonso de Mendoza, el dombenitense que fundó la ciudad de La Paz en Bolivia. La poesía fue para él una compañera en la que volcaba su rico mundo interior. Sentimientos como el amor, la amistad, la belleza y también la soledad, las dudas y el sufrimiento ante las injusticias encontraron eco en los versos que compuso hasta sus últimos años. Una vez jubilado continuó participando en actividades culturales como el Seminario sobre Francisco Valdés en 1988, actos conmemorativos de la fundación de la Biblioteca Municipal en 1998, etc. Es nombrado socio de honor de la Asociación de Amigos de la Cultura Extremeña en 1990, manteniendo una colaboración frecuente en su revista “Ventana Abierta”. En el año 2000 la Sociedad “Círculo de Artesanos” y la Asociación de Amigos de la Cultura Extremeña instituyeron el premio de investigación sobre historia, cultura, educación y folclore de la comarca que lleva el nombre de “Santiago González”.

En el entorno familiar, desde su hogar en la calle Doña Consuelo Torre y posteriormente en la calle La Corte, supo transmitir a los suyos un acendrado amor a la tierra extremeña, a la cultura, al arte y a la historia. Sus tres hijos siguieron caminos diferentes, Santiago sacerdote claretiano se estableció en Roma donde ha presidido el Instituto Teológico “Claretianum”, Fify ha ejercido de maestra en Medellín y Don Benito y Manuel es médico y vive en tierras gaditanas. La llegada de los nietos le trajo una nueva ilusión y un rejuvenecimiento en sus años de ancianidad. Disfrutaba con los paseos por el campo en contacto con l naturaleza. Le gustaba pasar temporadas en “Las Gamitas”, donde poseía una casa y donde se extasiaba ante los hermosos atardeceres de la campiña y la dehesa extremeña. Al vivir su hijo Santiago en Roma, por dos veces viajó a Italia, la última con 87 años, siendo el que más entusiasmo ponía en conocer y visitar las maravillas de la Ciudad Eterna. En el tramo final de su vida, con motivo de reunirse con sus hijos y nietos, pasaba algunos días cerca del mar encontrando paz y serenidad en la contemplación de sus anchos horizontes.

En septiembre de 1994 fallece su esposa, mujer de salud frágil, a la que siempre estuvo enteramente dedicado, sintiendo a partir de ese momento un hondo vacío que lo recluyó más en su hogar. Solamente acostumbraba a realizar una salida por las mañanas a jugar su partida de dominó mientras le fueron quedando fuerzas y compañeros de juego. Valoraba la amistad verdadera con pocos pero escogidos amigos. No utilizaba comentarios que pudieran molestar y nunca se le escuchaba hablar mal de nadie. A lo largo de toda su vida fue un hombre de hondas raíces religiosas y tenía una profunda fe que no estaba reñida con su búsqueda permanente del por qué de las cosas. Se había preocupado de formarse en los temas que conforman la religión católica para poder dar razón de sus creencias. Esta solidez en sus convicciones no le hacía intolerante ni cerrado a otras ideas y planteamientos siempre que estuvieran basados en principios coherentes. Por eso no rehuía la conversación con cualquier persona, aunque de manera de pensar diferente a la suya, manteniendo un respeto exquisito a los planteamientos de su interlocutor.

Una de las últimas fotografías de Santiago González

Pasó los últimos años de su larga vida en la casa de la calle La Corte. Era un lector empedernido y en sus años finales le deleitaban los temas de la historia de España y los clásicos del Siglo de Oro. Cuando ya la vista no le permitía dedicarse a esta actividad, le agradaba que le leyeran poemas que él mismo iba recordando con prodigiosa memoria. Seguía con interés los acontecimientos culturales de Don Benito y estaba al corriente de los trabajos premiados en el certamen de investigación que lleva su nombre. Con motivo de celebrarse el cuarto centenario de El Quijote, su hija le leía cada día un capítulo de la vida del hidalgo manchego manteniendo hasta los últimos días una atenta escucha. Rodeado de sus hijos, nietos, familiares y amigos, D. Santiago vivió sus últimos momentos acompañado del cariño que supo ganarse durante toda su vida y tras una larga y fecunda existencia, falleció a los 97 años el 20 de julio de 2006.

Con fecha de 26 de enero de 2007, el Ayuntamiento de Don Benito en sesión plenaria y por unanimidad le concedió el título de Hijo Predilecto de la Ciudad.

Como prueba de su fino sentido del humor quede como retrato suyo el que él mismo compuso:

“Primero fui maestro por tierras de Galicia;

más tarde conviví con Don Quijote y Sancho,

y, tras probar saberes de horizonte más ancho,

vine a quedarme aquí, mi tierra natalicia.

Trabajé cuanto pude, y la suerte propicia

hizo que floreciera mi semilla. En su gancho

me prendieron diversas tareas, y no mancho

mi retrato si cito mi labor edilicia.

Aquí y allá di pasos de escritor y poeta

y hasta de dibujante en varias ocasiones.

Puse ilusión en todo. Y aún hay otra faceta:

Fui historiador modesto, realicé indagaciones

en archivos y libros con diligencia inquieta

sobre viejos sucesos y preclaros varones.

¿No aprobáis que yo mismo dibuje mi retrato?

Tan solo he pretendido que paséis un buen rato

y pagar de este modo vuestras pruebas de afecto.

Si aceptáis mis excusas, todo queda perfecto.”

Manuel González Silva

BIOGRAFIA PUBLICADA EN EL LIBRO “BIOGRAFIAS DOMBENITENSES II”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s